Este verano ten vista al volante.

Conducir supone prestar atención a múltiples factores como la dirección, la velocidad, otros vehículos, señales de tráfico… por ello la visión juega un papel fundamental. Casi el 90% de la información que se recibe conduciendo se hace a través de la vista. Nuestra visión se adapta al movimiento, pero en la conducción debe acomodarse a un entorno que cambia rápidamente por la velocidad de circulación.

Si a este efecto añadimos alguna alteración visual sin corregir, el riesgo de siniestralidad aumenta. vistavolante_naturaloptics

Conducir con una mala agudeza visual a la velocidad máxima permitida en autovías y autopistas multiplicaría por 10 el riesgo de tener un accidente. Los aspectos visuales implicados en la conducción son muchos: la agudeza visual, el campo de visión,  la visión binocular, la visión de colores, la capacidad de ver en situaciones especiales, como con poca iluminación, con deslumbramiento, etc. Una visión deficiente es un riesgo para la conducción.

Revísate la vista antes de realizar un viaje.

Antes de coger el coche en verano o en cualquier otra época del año os recomendamos realizar un chequeo visual para descartar cualquier alteración visual. Así como es importante revisar el coche y su correcto funcionamiento, igual de importante es revisarse la vista antes de emprender un viaje, la forma más eficaz de tener una buena salud visual

 Visión y velocidad.vistavolante_naturaloptics_02

A mayor velocidad se necesita una visión más precisa, ya que es necesario detectar obstáculos con suficiente tiempo de reacción, esta necesidad se potencia con la velocidad. Recuerda respetar la distancia de seguridad e incrementarla con la velocidad, durante la conducción nocturna y con factores ambientales adversos. Además de tener una buena agudeza visual, es muy importante tener una visión correcta a todas las distancias: cuadro de mandos, GPS, ordenador de abordo y retrovisores. Este factor incrementa la necesidad del uso de lentes progresivas para los conductores présbitas. También es importante alertar de los destellos y deslumbramientos ya que suponen un gran riesgo, para evitarlos es recomendable el uso de lentes polarizadas.

Visión y conducción nocturna. vistavolante_naturaloptics_01

Por la noche la visión se reduce un 70% y el sentido de la profundidad es 7 veces menos eficaz que de día. Los conductores con alteraciones visuales o trastornos en la visión del color deben aumentar las precauciones en situaciones de conducción nocturna, niebla o lluvia e incrementar la distancia de seguridad. Se aconseja también que eviten la conducción nocturna personas con glaucoma, alta miopía o cataratas. Muchos operados de cirugía refractiva presentan problemas en la conducción nocturna. También es importante evitar situaciones que puedan producir descompensación visual como el estrés o el cansancio.

 Visión lateral y conducción.

Factores como la fatiga y el alcohol empeoran el campo de visión. Hay que entrenar nuestro campo visual para percibir al mismo tiempo todo movimiento y percibir correctamente la información que nos transmite la visión lateral y los retrovisores. Con la fatiga, la somnolencia, el alcohol y el tabaco se estrecha el campo de visión y disminuye la sensibilidad a los desplazamientos, así como la apreciación de las distancias y de la velocidad.

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 Si conduces, recuerda: Una buena conducción depende de una buena visión. Antes de ponerte al volante, piensa en tu seguridad y la de los tuyos, además de revisar tu automóvil, revisa tu visión por tu óptico-Optometrista.

 


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