Protección UV real

¿Conoces los riesgos de exponer tus ojos al sol sin protección?

Con la llegada del sol y del calor a todos nos entran las ganas de pasar más tiempo al aire libre y con ello aumenta la necesidad de protegernos de las radiaciones emitidas por los rayos de sol. Además de proteger tu piel, debes reparar en tus ojos, una parte muy importante de tu cuerpo cuyo cuidado te servirá para preservar una visión óptima a lo largo de toda la vida.

La radiación Ultravioleta es la que más daño puede provocar en el ojo. Pasar largas horas bajo el sol sin protección para tus ojos puede dañar seriamente tu vista. Los rayos UV pueden dañar tejidos superficiales y estructuras internas como la córnea y el cristalino. Incluso en tiempo nuboso, la protección UV es indispensable ya que las nubes absorben la luz visible pero muy poco los UV.

Existen tres tipos de rayos Ultravioleta:

  • Los rayos UV-A: son absorbidos por el cristalino del ojo y son los rayos responsables del bronceado y también del envejecimiento de la piel. Los rayos UV-A tienen longitudes de onda de entre 315 nm y 400 nm². Investigaciones señalan una relación entre la exposición a estos rayos y la presencia a largo plazo de cataratas y daño en la retina.
  • Los rayos UV-B: son los responsables de las quemaduras y cáncer en la piel, y dañan el ADN. También causan fotoqueratitis, una quemadura dolorosa en los ojos. Los rayos UV-B tienen longitudes de onda de entre 280 nm y 315 nm.
  • Los rayos UV-C: esta radiación en la más tóxica, pero la mayor parte es absorbida por la atmósfera de la Tierra. Los rayos UV-C tienen longitudes de onda de entre 100 y280 nm.

A corto plazo la excesiva exposición a los rayos UV puede quemar la superficie del ojo, lo que es similar a una quemadura solar en la piel. Sin embargo el efecto acumulativo por pasar largas horas bajo el sol sin usar la protección ocular adecuada puede aumentar las probabilidades de desarrollar los siguientes trastornos de la vista:

  • Cataratas: es la primera causa de ceguera reversible en el mundo. Una nubosidad en el cristalino del ojo que ocasiona visión borrosa y cuya aparición precoz está vinculada a la exposición solar durante las primeras décadas de vida.
  • Ceguera de la nieve (Fotoqueratitis): una quemadura temporal pero dolorosa en la córnea producida tras una exposición intensa y prolongada a la radiación UV. Puede estar ocasionada por pasar un día de playa sin protección y por recibir el reflejo de la nieve o el agua.
  • Pterigión: un crecimiento anormal, pero por lo general no canceroso, en el rabillo del ojo. La lesión crece por encima de las opacidades y sobrepasa la córnea en forma de triángulo, ocasionando disminución de la visión.
  • Cáncer de piel en la zona de los párpados: el carcinoma de células basales es el tipo más frecuente de cáncer de piel que afecta los párpados. En la mayoría de los casos, las lesiones se producen en el párpado inferior, pero pueden presentarse en cualquier lugar de los párpados, en el rabillo del ojo, debajo de las cejas y en áreas adyacentes del rostro.
  • DMAE (Degeneración Macular Asociada a la Edad): es la primera causa de ceguera irreversible en personas mayores de 65 años. Es una enfermedad degenerativa de la zona central de la retina, o mácula, que provoca un deterioro progresivo de las células. Como consecuencia, se produce una pérdida de visión central.

Cristales

¿Cómo puedo protegerme?

Ya sabemos que la exposición a la luz UV es dañina para tus ojos, y además es acumulativa, por lo que debes asegurarte de obtener unas gafas que ofrezcan una completa protección ante los rayos UV. Debes saber que no por ser más oscura la lente ofrecerá más protección, al contrario, porque el color oscuro hace que se dilate la pupila, permitiendo que pase más luz y radiación dentro del ojo. Por ello te recomendamos que para elegir tus gafas cuentes con el asesoramiento de un profesional de la visión, que te explicará como escoger las que son más adecuadas para ti. Es necesario que acudas a una óptica para comprar estas gafas, ya que debes elegir un modelo adecuado. Nunca optes por gafas de sol que te vendan por la calle, ya que existen muchas imitaciones fabricadas en plástico que no tienen controles y que permiten que traspasen las radiaciones UV que tan nocivas son para tus ojos.

La protección infantil, fundamental

La protección de los ojos en los más pequeños es fundamental. Del mismo modo que les protegemos la piel en sus exposiciones al sol, debemos protegerles los ojos con unas gafas de sol homologadas. El cristalino de los niños menores de 12 años es casi transparente y sus ojos absorben casi toda la radiación. Los niños, además, tienen los ojos en pleno desarrollo y sus tejidos oculares se están formando. La retina del ojo es tan sensible como lo puede ser su piel en los primeros años de vida y se puede quemar. Cualquier alteración de los tejidos debido a las radiaciones UVA o UVB puede crear desórdenes irreversibles. Por tanto, tenemos que utilizar unas gafas de sol homologadas para protegerles y prevenirles de posibles daños en los ojos.

¡En Natural Optics estaremos encantados de ayudarte para que puedas preservar una buena visión durante más tiempo!


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